- Los mejores statements se construyen sobre una sola idea concreta, no sobre una lista de temas.
- Cómo habla un artista de su obra en una conversación suele ser mejor materia prima que cualquier texto escrito en el escritorio.
- Copia el patrón, nunca las palabras. Un statement solo funciona cuando no podría pertenecer a nadie más.
En 2017 entrevisté a una pintora ucraniana que vivía en Fridingen, un pueblo pequeño de Alemania dentro de una reserva natural, con bosque, ruinas y castillos medievales a un paseo de su estudio. Mariia Sulymenko había pasado siete años formándose en las academias de arte de Stuttgart y Offenbach, exponía en SCOPE Miami Beach y dibujaba ilustraciones para Die Zeit. Cuando le pregunté de qué trataban sus acuarelas, no mencionó nada de eso. Me dijo que la meta principal del artista es la aceptación de lo absurdo de la existencia.
Una frase, y de pronto sus escenas extrañas y cinematográficas, con mecheros, celofán y candelabros, cobraban sentido como cuerpo de obra y no como colección de imágenes. Eso es lo que hace un statement que funciona, y por eso los mejores ejemplos para aprender no son los textos pulidos de las webs de galerías, sino la manera en que los artistas describen su práctica cuando alguien les pregunta directamente. En tres años de entrevistas para ART UKRAINE reuní decenas de esos momentos. Aquí van tres que merecen estudio, y lo que enseña cada uno.
De dónde salen estos ejemplos
Cada ejemplo viene de una entrevista publicada que hice entre 2017 y 2018, y eso importa por una razón: estos artistas hablaban, no escribían. Nadie actuaba para un comité de becas. La lección atraviesa los tres casos, porque un statement que suena a conversación transcrita casi siempre gana al que suena a ensayo académico, un argumento que desarrollo en la guía para escribir un artist statement. Lo que sigue es la otra mitad de ese argumento: la evidencia.
Ejemplo 1: el statement construido sobre una filosofía
La posición de Sulymenko, tal como la explicó en nuestra entrevista, nació de leer a Daniil Kharms, el escritor absurdista soviético, y ella llevó la idea más lejos: lo absurdo, sostenía, tiene más en común con el sentido común de lo que admitimos, porque conecta con la nostalgia y con la imposibilidad de recuperar el paraíso perdido.
Fíjate en lo que recibe el lector. Una influencia con nombre, una afirmación filosófica y una razón por la que la obra es como es, todo en dos frases. Su proceso es improvisado, monta las exposiciones como un montaje de cine y no alrededor de un concepto único, y sus objetos recurrentes se comportan como personajes que continúan de un cuadro al siguiente. Nada de eso se sostendría sin la idea central, pero con ella, todo encaja.
La lección: si tu obra nace de una convicción, nombra la convicción y nombra su origen. "Influida por la filosofía" es decoración. "La aceptación de lo absurdo, vía Kharms" es un statement.
Ejemplo 2: el statement que describe un mundo
Cuando hablé con Stepan Ryabchenko para la serie ART NOW, describió su práctica como mitología virtual: la creación y el desarrollo de un mundo propio, con su atmósfera, sus paisajes y su arquitectura, sus héroes, sus virus informáticos y sus flores imposibles. Desde 2008 pone nombre, rostro e historia a virus de ordenador, y su flora digital acabó expuesta en la Saatchi Gallery de Londres y en el Museo Ludwig de Budapest.
Su statement funciona porque es el inventario de un lugar al que solo él tiene acceso. No decía explorar la tecnología ni cuestionar la condición digital, frases que podrían firmar mil portfolios. Contaba qué existe dentro de la obra: virus convertidos en héroes, flores que no crecen en ninguna naturaleza, neones que llevan un dibujo de infancia a escala monumental. La especificidad es el argumento.
La lección: si tu obra construye algo, describe qué contiene. Los sustantivos concretos ganan a los verbos abstractos. El lector que puede imaginar tu mundo lo recordará; al que le dicen que "interrogas fronteras", no.
Ejemplo 3: el statement anclado en el proceso
La pintora Hanna Kryvolap, que ha expuesto de Estrasburgo a Fráncfort y Kyiv, me dijo algo sobre técnica que he citado a artistas desde entonces: si dominas la técnica, puedes experimentar en cualquier superficie sin limitarte. Sus colores, insistía, no admiten interpretaciones literales, y su papel es seguir lo que dicta el lienzo.
Es un statement anclado no en la teoría ni en un mundo inventado, sino en el acto mismo de pintar, y funciona porque hace una promesa sobre cómo mirar la obra. No descifres estas combinaciones de color, dice, siéntelas. Para una pintora abstracta esa única instrucción hace más por el espectador que un párrafo de historia del arte, y además afirma en voz baja su formación académica, porque solo quien domina del todo la técnica puede permitirse confiar así en la intuición.
La lección: describir cómo trabajas es una columna legítima para un statement, siempre que el cómo revele una convicción. El proceso de Kryvolap implica toda su postura sobre para qué sirve la abstracción.
Cómo adaptar el patrón
Tres artistas, tres columnas distintas: una filosofía, un mundo, un proceso. Lo que comparten es que cada statement hace una sola afirmación y se compromete con ella, que es justo lo que la mayoría de los borradores se niega a hacer, dudando entre cinco temas porque elegir uno parece cerrar puertas. Es al revés. La afirmación estrecha es lo que vuelve legible la obra.
Así que antes de escribir, decide cuál de las tres columnas encaja con tu práctica, di tu afirmación en voz alta, grábala y quédate con la versión que suena a ti hablando. Mantén el texto final entre 150 y 300 palabras, en primera persona, y deja tu biografía fuera, porque los méritos van en la bio, que es otro documento.
Y si te quedas atascado entre columnas, es normal. Los artistas de arriba tenían la ventaja de una periodista al otro lado de la mesa haciendo preguntas, y a veces esa presión externa es exactamente lo que un statement necesita. No por casualidad es como escribo statements con artistas ahora: primero la conversación, después el texto. El statement nunca estuvo escondido en tus notas. Está en cómo respondes cuando por fin alguien te pregunta.